El nuevo sensor fluorescente creado por investigadores del departamento de Química Analítica de la Universidad de Córdoba revela la existencia de nanopartículas de plata en tres marcas comerciales de cosméticos.

Estas nanopartículas de plata, no visibles al ojo humano, son tóxicas y suponen un riesgo para la salud a largo plazo. Las sustancias se hallan, en cantidades muy pequeñas, en objetos cotidianos como jabones, plásticos, textiles, productos farmacéuticos y electrónicos. Incluso se encuentran en el medio ambiente, a través del agua usada en procesos industriales y tratada en depuradoras. Están presentes en infinidad de artículos por lo que no representan un riesgo para la salud. Sin embargo, su acumulación ejercería efectos nocivos en 20 o 30 años. Son cantidades pequeñas, minúsculas, que apenas inciden en la salud. Si bien el uso de estas sustancias se ha multiplicado en los últimos años debido al desarrollo de la nanotecnología. Algunas de ellas son tóxicas, por lo que es necesario identificarlas y cuantificarlas para evitar que su utilización pueda causar daños en la salud en un futuro.

El sensor las descubre a través de un método analítico destinado a las empresas de cosmética y al resto de la industria. La novedad de este detector, con respecto a otros dispositivos utilizados con el mismo fin, es que identifica las nanopartículas a través de la fluorescencia. Así, la detección se realiza de forma inmediata, ya que los resultados se obtienen en sesenta segundos. El dispositivo también destaca por su sencillez y un coste económico asequible, puesto que, según los investigadores, los otros métodos utilizados para determinar estas sustancias necesitan una tecnología más compleja que incrementa el precio del sensor.

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