Si, pero una peluquería low cost en su concepto original, que no es bajar los precios. Y es que este término surge hace décadas en el sector de las aerolíneas, con una filosofía: prescindir de aquellos elementos que no forman parte del valor central de un producto o servicio pero incrementan su precio. O lo es lo mismo, hacer nuestros recursos y nuestros procesos más eficientes y por lo tanto nuestros negocios más rentables. Suena bien ¿verdad? Apoyándonos en la gestión podemos conseguirlo.

En la actualidad este término se asocia exclusivamente a bajar el precio de un producto o servicio pero en su enfoque inicial tiene otros matices: estudiar los componentes de un servicio/producto y centrarse en los más cualitativos; estandarizar los procesos y hacerlos más eficientes, eliminar costes superfluos…todos ellos muy deseables para cualquier negocio, máxime si tiene que competir en las actuales condiciones de crisis.

Para alcanzar estos objetivos, las empresas dedican tiempo, recursos y equipos especializados a la gestión. Basándose en conocer su realidad empresarial y los resultados de su actividad pueden analizar los problemas de sus negocios, las posibles mejoras…etc. En una peluquería, el proceso es mucho más simple y únicamente requiere incorporar algunos hábitos y herramientas de trabajo en el equipo. Te indicamos por dónde empezar:

  • Gestionar no es darle a alguien “los papeles” para que te los lleve. Tu conoces el negocio, sabes la diferenciación y el valor añadido que aportas y por lo tanto eres quien puede tomar las mejores decisiones. Planifica el tiempo que vas a dedicar a reflexionar sobre tu negocio en sesiones continuadas, por muy pequeñas que sean.
  • Incorpora un programa de gestión de peluquerías sencillo y fácil de usar que responda a tu primera necesidad: registrar los datos de tu actividad en el día a día. No te compliques con grandes desarrollos. Un primer TPV de peluquería sin complicaciones ni grandes inversiones para habituarte a esta dinámica. Si tus necesidades se complejizan ya pasarás a otra etapa.
  • Analiza sólo la información cualitativa para saber cómo va tu negocio, su evolución y en qué puedes mejorar. No te pierdas en una marea de números, sólo necesitas un cuadro de mando o cuadro de datos esenciales: ventas semanales, ventas por cada integrante del equipo…etc.
  • Haz uso de las nuevas tecnologías y las nuevas herramientas gratuitas que te permiten mejorar los procesos administrativos con muy poco esfuerzo. Solo necesitas dar un primer paso para ir beneficiándote de todas sus ventajas.

Siguiendo estas pautas podemos abordar la gestión de la peluquería de una forma moderna y más profesionalizada, conoceremos los servicios más rentables, los mejores días de la semana, las necesidades de los clientes… y ya estaremos a medio camino de convertirnos en más rentables. 

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